2 Oct 2026

La huerta de Adra, del surco a tu mesa

La huerta de Adra, del surco a tu mesa

Antes de que el pimiento llegue al plato ha pasado por la vega que el río fue ganándole al mar, por manos que lo miman bajo plástico y por un mercado donde todavía se pregunta de qué finca viene. La huerta de Adra se come y también se cuenta. Esta es su historia.

Una vega que regaló el río

El río Adra es uno de los pocos de la provincia de Almería que llevan agua en superficie todo el año. En su último tramo, antes de entregarse al mar, fue dejando durante siglos los sedimentos que formaron una llanura fértil. Un estudio de la Diputación de Almería sobre los molinos tradicionales de La Alpujarra la llama la «feraz vega del delta», y no exagera.

Esa tierra creció a fuerza de río y de trabajo. Con obras de desecación y de riego, a finales del siglo XVIII la llamada «vega nueva», o de levante, ya duplicaba en extensión a la antigua. En ella se cultivó durante siglos la caña de azúcar, la misma que dio vida a la Azucarera y a la Alcoholera, y de la que la cocina abderitana conserva un recuerdo dulce: la miel de caña.

Adra siempre ha tenido dos paisajes agrarios que se miran de frente. Abajo, la vega litoral, con el agua y la riqueza del regadío. Arriba, el secano de La Contraviesa, con sus lomas y bancales. Hoy siguen ahí, cada uno con su cultivo estrella.

El pimiento, orgullo del invernadero

Si hay un fruto que resume la huerta de Adra es el pimiento. En 2023 ocupaba 678 de las 1.372 hectáreas de cultivos herbáceos del municipio, casi la mitad, según el Sistema de Información Multiterritorial de Andalucía. Crece bajo invernadero, una estructura cubierta que lo resguarda del viento y del frío y permite alargar la campaña.

Adra forma parte así de una forma de cultivar que ha hecho de Almería la huerta de Europa. En la campaña 2024/2025 el pimiento fue el primer cultivo de la provincia: 12.719 hectáreas, 913.000 toneladas y 1.121 millones de euros, según el balance de la Junta de Andalucía. Y en más de la mitad de la superficie de hortalizas invernadas de Almería, el 57 %, se practica el control biológico: insectos beneficiosos que hacen parte del trabajo que antes hacían los tratamientos químicos.

Un detalle que conviene saber en la cocina: el mismo pimiento puede ser verde, amarillo o rojo según lo maduro que esté, y en los tres colores está listo para comer. Asado, a la plancha, en ensalada o como base de un guiso, lo tienes en la ficha del pimiento de Adra KMCERO, con ideas para sacarle partido.

Junto a él crecen otras hortalizas de invernadero que las comercializadoras con sede en Adra envían dentro y fuera de España: berenjena, pepino, tomate, calabacín. La berenjena, por ejemplo, se deja asar, rellenar o hacer a la plancha, y tiene un aliado de la tierra: la miel de caña.

Almendros en las lomas

Sube hacia la montaña y el paisaje cambia de golpe. Donde abajo brilla el plástico, arriba mandan los bancales de almendro. Es el cultivo leñoso por excelencia del municipio: 708 de sus 764 hectáreas de leñosos en 2023, más del 90 %.

Esas mismas lomas fueron tierra de viñas desde finales del siglo XVII, hasta que el oídio y la filoxera acabaron con ellas hacia 1886. El almendro tomó el relevo y hoy es el árbol que da carácter al secano abderitano. Entre los cultivos de regadío con árbol queda también un pequeño rincón para los cítricos: el mandarino, con 9 hectáreas.

Una tierra que da trabajo

En Adra el campo es presente, no nostalgia. En 2024, 2.034 de los 3.578 establecimientos con actividad económica del municipio pertenecían a la agricultura, la ganadería, la silvicultura y la pesca. Detrás de cada cifra hay personas que trabajan la tierra y el mar, y oficios que pasan de una generación a otra.

Por eso la hortaliza de Adra recorre dos caminos. Uno es largo: de la finca a la comercializadora, que clasifica, envasa y manda el producto a Europa y a otros mercados. El otro es corto y es el que más nos gusta: el que acaba en el propio pueblo, en el Mercado Municipal de Adra, en la frutería del barrio o en la cocina de los bares y restaurantes de la red Adra KMCERO.

Gracias a la horticultura protegida del sur, el pimiento, la berenjena, el calabacín, el pepino o el tomate se encuentran en el mercado los doce meses del año. Aun así, cada finca tiene su ritmo y sus mejores semanas. La forma más sencilla de acertar es la de siempre: preguntar en el puesto qué está en su punto.

Pruébala donde nace

Comprar la huerta de Adra en Adra es acortar el viaje del alimento y poder mirar a los ojos a quien lo vende. Acércate al Mercado, pregunta por el origen de las verduras y llévate lo justo para la semana.

Y si prefieres que te la cocinen, siéntate en cualquiera de los establecimientos adheridos a Adra KMCERO y pide lo que dé la tierra ese día. Para seguir en casa, el recetario de Adra KMCERO guarda platos de siempre hechos con producto de aquí.

Volver a noticias

Adra KMCERO

Conecta productos del mar y de la huerta, tradición gastronómica y consumo responsable.

Resumen de privacidad

Adra KMCero, en adelante RESPONSABLE, es el Responsable del tratamiento de los datos personales del Usuario y le informa que estos datos serán tratados de conformidad con lo dispuesto en las normativas vigentes en protección de datos personales, el Reglamento (UE) 2016/679 de 27 de abril de 2016 (GDPR) relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos y la Ley Orgánica (ES) 15/1999 de 13 de diciembre (LOPD) relativa a la protección de datos de carácter personal

Identidad: Adra KMCero– CIF

Dirección Postal:

Correo Electrónico: info@adrakmcero.com

Delegado de Protección de datos:

Contacto con el DPD: info@adrakmcero.com

Ver política de privacidad.